lunes, 25 de octubre de 2010

El diario secreto de Mandela



El ex presidente sudafricano, a los 92 años, ha abierto por primera vez sus archivos más privados. Son pensamientos, notas apresuradas, reflexiones y hasta garabatos que fue tomando a lo largo de su vida. En ellos, este estadista fuera de serie, que fue capaz de liquidar el régimen racista de Sudáfrica y evitar una guerra civil, se muestra tal cual es.




EL DÍA DEL ARRESTO...

«Un coche nos adelantó y nos mandó detenernos. Eligieron muy bien el lugar porque a la izquierda había un terraplén así de alto [gesticula]... Yo estaba muy en forma en esa época y podía trepar por cualquier pared. Miré por el retrovisor, y vi que había dos coches más. Entonces me di cuenta de que sería ridículo tratar de escapar; me dispararían. Así que nos detuvimos. Entonces se me puso un tipo al lado y me dijo: «Soy el sargento Vorster. ¿Me podría decir su nombre?». Yo respondí: «Soy David Motsayami». Él dijo: «No, no. Usted es Nelson Mandela. Queda arrestado. El comandante irá con usted en el coche, en el asiento de atrás. Por favor, dé media vuelta». Así que regresamos por donde vinimos. Yo tenía un revólver sin licencia, lo saqué y lo puse entre los asientos. Había un pequeño hueco entre ellos, que apenas se veía, así que lo metí allí. Pensé que podría abrir la puerta rápidamente y salir rodando, pero no sabía lo grande que era el terraplén. Creí que eso sería arriesgado y lo dejé correr [...]. Fuimos a comisaría y me encerraron.» [Conversación con Richard Stengel.]



El 5 de Agosto de 1962 es arrestado tras vivir huyendo durante varios meses, y reducido a prisión en el fuerte de Johannesburgo. William Blum, ex empleado del Departamento de Estado de Estados Unidos, cuenta que la CIA informó a la policía sobre el paradero de Mandela.
en este relato cuenta que a pesar de que mintió con el nombre, aunque tenia un arma e intento bajarse del auto fue imposible, estaba todo planeado de ante mano, estaban siguiendo sus pasos hacia rato NO TENIA ESCAPATORIA

AÑOS Y AÑOS DE PRISIÓN

«No quiero dar la impresión de que todos los vigilantes eran animales, no. Algunos creían que debían tratarnos de forma correcta. Verás, sin ánimo de presumir, solían venir a hablar conmigo... Y algunos de ellos eran buenas personas. Y nos dimos cuenta de que había una polémica seria entre ellos. Unos decían: «No podemos tratar a la gente así. Debemos hacerlo decentemente». Y otros decían: «No, si hacéis eso, les levantaréis la moral». Cuando percibimos esa división, decidimos hacer una huelga de celo. Solíamos tardar toda una mañana en embarcar una sola carga... Lo intentaron todo, pero no cedimos. Sin embargo, había un sargento llamado Opperman que nos reunió y nos dijo: «Caballeros, anoche llovió y las carreteras desaparecieron. Necesito cal para repararlas. Necesito cinco camiones cargados para hoy. ¿Pueden ayudarme?». Que aquel muchacho se dirigiera a nosotros como a caballeros nos hizo sentir, bueno, que debíamos ayudarlo, y cargamos los cinco camiones en apenas una hora. Cuando se hubo marchado, volvimos a la huelga de celo. Aquel muchacho no sólo se comportó cortésmente, sino que cuando estaba destinado en la cocina nos daba nuestras raciones... En la cocina había mucho contrabando. Nos quitaban la carne, el azúcar y demás. Pero ese sargento se aseguraba de que [consiguiéramos] nuestras raciones.» [Conversación con Richard Stengel.] 


Mandela confiesa es su testimonio que no solo había guardias que los trataban mal, los explotaban , denigraban y humillaban, sino que alguno de estos eran amables y gratos, sentían que no debían estar haciendo eso. Cuando se dio cuenta de esta división, donde no todos pensaban de la misma forma, aunque quienes tenían mas poder opinaban de manera contraria a  Mandela , el decidió hacer la huela de celo .




MEDITAR EN PRISIÓN

«La celda es un lugar idóneo para conocerte a ti mismo, para indagar en tu propia mente y tus sentimientos. Solemos centrarnos en cosas externas como la posición social, la influencia y la popularidad y la riqueza. Esos parámetros son importantes. Sin embargo, los internos pueden ser aún más cruciales. La honradez, la sinceridad, la sencillez, la humildad, la generosidad, la falta de vanidad, la buena disposición a ayudar al prójimo son la base de la vida espiritual de una persona. La evolución en esas cuestiones es inconcebible sin una introspección, sin ser consciente de tus puntos débiles y tus errores. Aunque sólo sirva para eso, la celda te da la oportunidad de analizar tu conducta. Meditar con regularidad (quince minutos antes de acostarte) resulta fructífero.» [De una carta a Winnie Mandela en la cárcel de Kroonstad.]



Para Mandela la estadía en prisión le sirvo no solo para darse cuenta de la necesidad que sentía al ayudar al prójimo sino que también estar tanto tiempo solo lo llevo a pensar en el mismo , en lo que era grato para su persona, lo que le correspondía hacer como ser humano y sin importar los errores que pueda cometer en el trascurso de su vida dedicarse a corregirlos, a evolucionar guiándose por las experiencia.
Este testimonio habla de un Mandela completamente honesto, leal y firme a sus principios , un hombre que lucha por su objetivo  y que ni siquiera la cárcel, ni el miedo que sentía iban a hacer que se rinda o se venda.


UN BUEN DÍA PARA MORIR

«El primer día que estuve en [la clínica penitenciaria de] Constantiaberg [donde lo trataron de tuberculosis], me llevaron el desayuno. No sabían que me habían prescrito una dieta baja en colesterol y me trajeron huevos y un montón de beicon. El mayor que estaba a mi cargo dijo: «No, Mandela no puede comerlo, va contra las órdenes del médico». Y yo repuse: «Hoy estoy dispuesto a morir; voy a comérmelo» [risas]. Sí, hacía muchísimo que no comía huevos y beicon.» [De una conversación con Richard Stengel.] 



Este pequeño párrafo muy cercano a sus últimos momentos,nos plantea la plena decisión que tenia Mandela y mas aun cuando era para darse un gusto.
De esta manera podemos entender que Mandela murió luchando por algo que amaba, por la libertad y la igualdad para todos, por eso no le importo ir preso ni padecer momentos horrorosos, se esforzó por conseguir su acenso al poder y lo logro, aunque tuvo que superar muchos obstáculos.



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