
A finales de los 40, el Partido Nacional Afrikaner blanco se movió para consolidar su retención del poder con la introducción de medidas racialmente discriminatorias conocidas colectivamente como apartheid, explica la Fundación Nelson Mandela.
Los blancos y no-blancos no podían casarse; los sudafricanos estaban divididos según categorías raciales, y las personas de color debían llevar consigo “libros de pase” indicando su estatus.
En 1951, la gente de color fue colocada en “sus tierras” de acuerdo con vagos conceptos de origen étnico, una medida que incrementó el control blanco, indica el Museo del Apartheid.
El Acta de Seguridad Pública y la Enmienda de Ley Criminal de 1953 entregaron al gobierno ciertos poderes de emergencia para eliminar protestas. La legislación fue utilizada en Sharpeville en 1960, donde 69 protestantes fueron asesinados.
El Congreso Nacional Africano anti-apartheid fue prohibido en 1960, y su líder, Nelson Mandela, debió esconderse.
Mandela dio un discurso en 1961 exigiendo la creación de una nueva constitución democrática, y amenazando con una huelga. Mandela se convirtió en comandante en jefe de una rama armada del Congreso Nacional Africano llamada Umkhonto we Sizwe (MK).
Mandela fue arrestado en agosto de 1962 y sentenciado a cinco años en prisión. En 1963, fue arrestado por segunda vez por sabotaje. Mandela recibió una sentencia vitalicia el 12 de junio de 1964.
Nelson Mandela fue encarcelado en la prisión de Robben Island, donde permaneció durante dieciocho de sus veintisiete años de presidio. Mientras estuvo en la cárcel, su reputación creció y llegó a ser conocido como el líder negro más importante en Sudáfrica. En prisión, él y otros realizaban trabajos forzados en una cantera de cal. Las condiciones de reclusión eran muy rigurosas. Los prisioneros fueron segregados por raza y los negros recibían menos raciones. Los presos políticos eran separados de los delincuentes comunes y tenían menos privilegios. Mandela, como prisionero del grupo más bajo de la clasificación, sólo tenía permitido recibir una visita y una carta cada seis meses. Las cartas, si llegaban, eran a menudo retrasadas durante largos períodos y leídas por los censores de la prisión
El New York Times informó el 12 de febrero de 1990 que Nelson Mandela había sido liberado después de más de 27 años en prisión. “Ahora es tiempo de intensificar la lucha en todos los frentes,” dijo Mandela. “Relajar nuestros esfuerzos ahora sería un error que muchas generaciones por venir no podrían perdonar.” Mandela también llamó a la comunidad internacional a retener sanciones sobre Sudáfrica hasta que el apartheid hubiera terminado.En 1994 se realizaron elecciones democráticas, y el Congreso Nacional Africano resultó victorioso; Mandela se convirtió en presidente.
No hay comentarios:
Publicar un comentario